Pinzamiento lumbar

El pinzamiento lumbar está dentro de nuestro vocabulario cuando tenemos algún dolor en la parte lumbar de la espalda, lamentablemente es fácil encontrar a personas que lo padecen, pero ¿qué es y cómo saber si padeces un pinzamiento lumbar?

¿Qué es el pinzamiento lumbar?

Antes de seguir, hay que saber que los médicos no tienen un concepto definido para referirse a ésta dolencia, aunque la más típica sea esa, ahora veremos su origen.

El pinzamiento lumbar surge cuando al menos dos vértebras, normalmente la cuarta y la quinta comenzando de la cintura hacia arriba, se comprimen, pellizcando el nervio que está entre ellas, provocando una inflamación, con el debido dolor e inmovilidad.

El dolor que causa dicho pellizco o pinzamiento, puede llegar a ser muy intenso, y es un dolor que padecen muchas personas.

Síntomas de un pinzamiento lumbar

Pinzamiento

Como es normal, hay muchos tipos de dolencias en la espalda y es clave identificar qué tipo de dolor podrías padecer, es clave para comprender la gravedad de la lesión, primero, y para saber la urgencia de la lesión, aunque en cualquier tipo de dolencia que impida llevar la vida cotidiana, debe ser tratada por un médico.

Normalmente un nervio pinzado en la parte baja de la espalda se percibe como un dolor que irradiara por la pierna hasta la espalda, y normalmente acompañado de espasmos musculares en la espalda, que pueden llegar a ser muy dolorosos.

También puede provocar hormigueo en los brazos o piernas, la misma cuando se nos “duerme” una pierna o brazo, es decir, es un adormecimiento sin dolor.

Un síntoma típico es el crujido articular, pues muestra la dureza de la articulación, y sobre todo, el mayor síntoma es una creciente inmovilidad acompañada de dolor: al ponerse de pie, hacer una flexión, e incluso caminar con normalidad.

Si no se acude a un médico, el dolor y los síntomas no sólo prevalecerán, sino serán más intensos día a día.

¿Qué provoca un pinzamiento lumbar?

En todo tipo de males o problemas de la vida, es clave saber el origen del problema o dolor, para poder, si no podemos mitigarlo, al menos para evitar que el problema, en éste caso, el pinzamiento lumbar no se repita o al menos lo haga con menos intensidad.

Las causas típicas de un pinzamiento lumbar son:

● Un sobreesfuerzo, es decir, cargar algo muy pesado
● Movimientos inadecuados, como cargar algo de mala forma, sentarse en una mala postura, etc.
● Posturas inadecuadas, principalmente los que pasan la mayor parte del día sentados, y que además, llevan una vida sedentaria
● La obesidad es un factor de riesgo para cualquier lesión de la espalda

Si hiciste algo que crees que provocó el dolor, no te dejes engañar, el pinzamiento lumbar seguramente ha venido de a poco en uno o distintos factores, siendo solamente el último el detonante, pero sin ser la causa principal.

Cómo prevenir un pinzamiento lumbar

Si has padecido un pinzamiento lumbar anteriormente, entonces deberías analizar las causas que lo provocaron y ver cómo corregirlo. Aquí te mencionamos algunos.

Lo primero, es eliminar los factores de riesgo del pinzamiento lumbar: el sobrepeso puede causar lesiones en la espalda, entre ellos el pellizco de los nervios, disminuir el peso en base a una dieta equilibrada y con supervisión médica, eliminará el riesgo.

Otro factor de riesgo es el sedentarismo, por lo que hacer ejercicio es clave para mejorar la salud de la espalda, la natación, el running y la gimnasia pueden ayudarte, no solo a combatir el sedentarismo sino a fortalecer la espalda y a bajar de peso.

También ayudará mucho mejorar la higiene postural, es decir, tener una mejor posición al sentarse, caminar y levantar cosas, cuidando mucho el peso de éstas.

Cabe aclarar, que los tratamientos son tan variados, que no los mencionaremos aquí, pues ante la más mínima sospecha de un pinzamiento lumbar, debes acudir cuanto antes a un médico, a fin de evitar que el dolor y los síntomas aumenten y te veas en convalecencia por mucho tiempo.

The post Pinzamiento lumbar appeared first on Columna Vertebral.

Fuente: este post proviene de Columna Vertebral, donde puedes consultar el contenido original.